Riesgos en la construcción: tipos y prevención
En una obra, los riesgos no avisan. Un cable en medio del paso, una escalera puesta a la rápida, polvo en el piso o una herramienta mal guardada pueden terminar en accidente. Por eso, al hablar de riesgos en la construcción, no conviene mirar solo las tareas grandes. También importan esos detalles chicos que aparecen todos los días y que muchas veces se pasan por alto.
Un golpe o una caída pueden cortar el ritmo de toda la jornada. Lo mismo pasa con el ruido, el polvo, los químicos, las conexiones eléctricas provisionales o el traslado de materiales pesados. Cuando nadie revisa esas cosas, el problema se nota recién después: una lesión, una faena detenida, una entrega atrasada o un gasto que pudo evitarse.
En Chile, las cifras lo recuerdan bastante bien. La Superintendencia de Seguridad Social informó más de 215 mil accidentes laborales en 2024, entre accidentes del trabajo y de trayecto. La tasa de accidentabilidad estuvo cerca de 2,4 por cada 100 relaciones laborales protegidas. En construcción, donde se trabaja con altura, herramientas, equipos y carga pesada, la seguridad debería revisarse todos los días, como parte normal de la obra.
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Normativa de los riesgos en la construcción
La prevención de los riesgos en la construcción debe apoyarse en la normativa vigente, los protocolos de seguridad de cada empresa y las condiciones reales de cada obra. En Chile, una de las principales referencias es la Ley N° 16.744, que establece el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales. Esta ley busca proteger a los trabajadores frente a accidentes laborales y enfermedades relacionadas directamente con su actividad.
También es relevante el Decreto Supremo N° 594, que regula las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo. Esta normativa aborda aspectos como higiene, ventilación, exposición a agentes físicos y químicos, iluminación, servicios básicos, condiciones ambientales y control de riesgos dentro del espacio laboral.
En obras donde participan empresas contratistas y subcontratistas, también se considera el Decreto Supremo N° 76, relacionado con la gestión de seguridad y salud en el trabajo en régimen de subcontratación. Esto es especialmente importante en construcción, ya que muchas obras involucran a distintas empresas, cuadrillas y especialistas trabajando al mismo tiempo.
Más allá del cumplimiento legal, conocer la normativa permite ordenar la prevención en obra, definir responsabilidades, coordinar actividades, señalizar zonas de riesgo y establecer procedimientos seguros para cada etapa del proyecto. La seguridad no debe verse como un requisito adicional, sino como una parte esencial de la planificación y ejecución de cualquier trabajo de construcción.
Los principales riesgos en la construcción
Los principales riesgos en la construcción están relacionados con las condiciones del área de trabajo, el uso de herramientas, la manipulación de materiales, la circulación de maquinaria y la organización de la obra. Aunque cada proyecto tiene características distintas, existen riesgos frecuentes que deben ser identificados desde el inicio.
Caídas a distinto nivel
Las caídas desde altura son uno de los accidentes más graves en construcción. Pueden ocurrir en andamios, escaleras, techos, plataformas, bordes de losas, cubiertas o zonas sin protección perimetral. Para prevenirlas, es necesario utilizar barandas, líneas de vida, arnés de seguridad, superficies estables y señalización visible.
Caídas al mismo nivel
Dentro de los riesgos en la construcción, las caídas al mismo nivel suelen producirse por tropiezos, superficies irregulares, materiales en zonas de paso, cables sueltos, pisos húmedos o falta de orden y limpieza. Aunque muchas veces se consideran accidentes menores, pueden causar golpes, esguinces, fracturas y lesiones que afectan la continuidad del trabajo.
Golpes y cortes con herramientas
El uso de herramientas manuales, eléctricas o de corte puede provocar heridas, cortes, golpes, lesiones en manos y accidentes por proyección de partículas. Para reducir este riesgo, las herramientas deben estar en buen estado, usarse según las instrucciones del fabricante y acompañarse de elementos de protección personal adecuados.
Caída de objetos y materiales
La caída de herramientas, piezas, fijaciones, estructuras o materiales desde zonas elevadas es uno de los riesgos en la construcción que representa mayor peligro para los trabajadores que se encuentran debajo. Este riesgo puede disminuirse con una correcta organización del acopio, uso de casco, redes de protección, delimitación de zonas de trabajo y control del traslado de materiales.
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Atrapamientos con maquinaria o materiales
Los atrapamientos pueden ocurrir durante el uso de maquinaria pesada, equipos de carga, herramientas mecánicas o al manipular materiales de gran tamaño. Para prevenirlos, se deben respetar las zonas de seguridad, evitar intervenir equipos en movimiento y mantener comunicación constante entre operadores y trabajadores.
Riesgo eléctrico
El riesgo eléctrico es uno de los riesgos en la construcción que requiere mayor control, ya que en las obras suelen existir instalaciones eléctricas temporales, extensiones, tableros provisionales y herramientas conectadas a la red. Los cables en mal estado, conexiones improvisadas o equipos sin mantención pueden provocar descargas eléctricas, quemaduras o incendios. Por eso, es fundamental revisar periódicamente el sistema eléctrico y evitar instalaciones inseguras.
Atropellos y accidentes con vehículos
Los atropellos y accidentes con vehículos también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que la circulación de camiones, grúas, retroexcavadoras, montacargas y otros equipos puede generar choques, golpes o lesiones a trabajadores. Para evitarlo, se deben definir rutas de tránsito, separar zonas peatonales, instalar señalización y mantener protocolos claros de comunicación en terreno.
Sobreesfuerzos y manipulación de cargas
Levantar, empujar, cargar o trasladar materiales pesados de forma incorrecta puede provocar lesiones musculares, dolores lumbares y problemas articulares. Este riesgo es común en construcción debido al traslado constante de herramientas, piezas, sacos, estructuras, cajas y materiales de instalación.
Exposición al ruido y vibraciones
La exposición al ruido y vibraciones forma parte de los riesgos en la construcción, especialmente en trabajos con demoliciones, compresores, martillos eléctricos, sierras, taladros y maquinaria pesada. La exposición frecuente puede afectar la audición, causar fatiga y disminuir la concentración del trabajador, aumentando la probabilidad de accidentes.
Falta de orden y limpieza en obra
Una obra desordenada aumenta el riesgo de tropiezos, caídas, golpes, cortes, incendios y pérdida de control sobre los materiales. Mantener zonas de paso despejadas, ordenar herramientas, retirar residuos y almacenar correctamente los productos ayuda a crear un entorno más seguro y eficiente.

Los tipos de riesgos en la construcción
Los riesgos en la construcción también pueden clasificarse según su origen. Esta clasificación ayuda a evaluar mejor cada peligro y aplicar medidas específicas según el tipo de actividad, el entorno de trabajo, los materiales utilizados en la obra y las terminaciones en construcción que se realicen en cada etapa del proyecto.
Riesgos de seguridad
Son aquellos que pueden provocar accidentes inmediatos, como caídas, golpes, cortes, atrapamientos, derrumbes, caída de objetos, atropellos o contacto con maquinaria. Suelen estar relacionados con condiciones inseguras, falta de señalización, uso incorrecto de herramientas o ausencia de controles preventivos.
Riesgos físicos
Incluyen la exposición a ruido, vibraciones, calor, frío, radiación solar, humedad, iluminación deficiente o condiciones climáticas adversas. Estos factores pueden afectar el rendimiento, la salud y la concentración del trabajador durante la jornada.
Riesgos químicos
Los riesgos químicos también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que en este sector se utilizan productos como cemento, pinturas, adhesivos, solventes, resinas, desencofrantes, selladores y otros materiales que pueden afectar la piel, los ojos o las vías respiratorias. Para reducir este riesgo, es importante revisar las fichas técnicas, usar protección adecuada y almacenar los productos correctamente.
Riesgos ergonómicos
Se producen por posturas forzadas, movimientos repetitivos, manipulación manual de cargas o uso prolongado de herramientas. Estos riesgos pueden causar fatiga, lesiones musculares, problemas lumbares y molestias articulares que afectan el desempeño del trabajador.
Riesgos biológicos
Los riesgos biológicos también forman parte de los riesgos en la construcción, especialmente en obras al aire libre, excavaciones, zonas húmedas, espacios con residuos o lugares con presencia de insectos, hongos, bacterias, roedores o animales. La limpieza, ventilación y protección personal ayudan a reducir la exposición.
Riesgos psicosociales
Los riesgos psicosociales también forman parte de los riesgos en la construcción, ya que la presión por cumplir plazos, jornadas extensas, falta de descanso, mala comunicación o exceso de carga laboral pueden aumentar la posibilidad de errores. En construcción, la coordinación del equipo y la planificación de tareas también influyen directamente en la prevención de accidentes.
Riesgos ambientales
Están asociados a polvo, partículas en suspensión, exposición al sol, lluvia, viento, barro, desniveles o malas condiciones del terreno. Estos factores pueden afectar la visibilidad, la estabilidad del trabajador y la seguridad durante la manipulación de materiales.
Riesgos por uso inadecuado de materiales y fijaciones
El uso incorrecto de materiales, fijaciones, soportes o accesorios puede comprometer la estabilidad de una instalación y generar fallas durante la ejecución o después de terminada la obra. Elegir productos adecuados para cada superficie, carga y tipo de trabajo es parte fundamental de una construcción más segura.
En trabajos de instalación, mobiliario o terminaciones, elementos como accesorios para muebles y tapas plásticas para perfiles ayudan a mejorar la protección, el ajuste y el acabado final, reduciendo riesgos asociados a piezas mal instaladas, bordes expuestos o componentes inadecuados.

Medidas preventivas para los riesgos en la construcción
Las medidas preventivas para los riesgos en la construcción deben aplicarse desde la planificación de la obra. No basta con reaccionar cuando ocurre un accidente; es necesario anticiparse, evaluar cada actividad y establecer controles que reduzcan la posibilidad de incidentes.
Una buena gestión preventiva considera la normativa vigente, el tipo de obra, la cantidad de trabajadores, la presencia de contratistas, el uso de maquinaria, las condiciones del terreno y los materiales de obra gruesa que serán utilizados. Mientras mejor organizada esté la obra, menor será la exposición a accidentes.
También es importante seleccionar piezas y componentes adecuados para cada etapa del proyecto, ya que la calidad de los materiales influye directamente en la seguridad, estabilidad y correcta ejecución de los trabajos dentro de una obra.
Planificación y evaluación de riesgos
La planificación y evaluación de riesgos es fundamental para controlar los riesgos en la construcción antes de iniciar una obra o una actividad específica. En esta etapa se deben identificar los peligros, evaluar el nivel de riesgo y definir las medidas de control necesarias. Esta planificación permite organizar mejor los trabajos, evitar improvisaciones y reducir accidentes durante la ejecución.
Uso correcto de equipos de protección personal
El casco, guantes, lentes, botas de seguridad, protección auditiva, mascarillas y arnés deben utilizarse según el tipo de tarea. Los equipos de protección personal no eliminan el riesgo, pero ayudan a reducir el daño en caso de accidente.
Orden, limpieza y señalización
Mantener la obra limpia, señalizada y con zonas de tránsito definidas es una medida básica para evitar caídas, golpes y accidentes con maquinaria. Los materiales deben almacenarse en lugares seguros y las áreas peligrosas deben estar correctamente delimitadas.
Capacitación y supervisión constante
La capacitación y supervisión constante ayuda a reducir los riesgos en la construcción, ya que los trabajadores deben conocer los peligros de sus tareas, el uso correcto de herramientas, los procedimientos de emergencia y las medidas preventivas de la obra. Además, una supervisión adecuada permite corregir prácticas inseguras antes de que generen accidentes.
Cómo trabajar con mayor seguridad en una obra
Bajar los riesgos en la construcción no depende de una sola acción. En una obra influye la planificación, el orden, la capacitación del equipo, la supervisión diaria y también la elección de los materiales que se van a usar. Cada proyecto tiene sus propias condiciones, pero en todos los casos conviene tener reglas claras para trabajar con más seguridad y evitar problemas durante la ejecución.
Además de usar los elementos de protección y respetar las normas de seguridad, también hay que fijarse bien en las herramientas, accesorios, fijaciones y materiales que se instalan. Una buena instalación no depende solo de quién realiza el trabajo, sino también de que cada pieza sea la adecuada para el uso que tendrá.
En Grupo Caele sabemos que en construcción cada detalle cuenta. Por eso, trabajar con una empresa dedicada a la venta de plásticos industriales puede ayudar a encontrar productos útiles para distintas necesidades de obra, mejorar la terminación de los trabajos y reducir riesgos asociados al uso de piezas o materiales inadecuados.



